El riesgo de longevidad en las reformas estructurales de los sistemas de pensionesevaluación en un modelo de pensión básica universal

  1. CLAUSEN OLIVARES, MANUEL ANGEL
Zuzendaria:
  1. Fernando Ricote Gil Zuzendaria

Defentsa unibertsitatea: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 2015(e)ko abendua-(a)k 15

Epaimahaia:
  1. Ana Vicente Merino Presidentea
  2. Mercedes Elices López Idazkaria
  3. Pilar Laguna Sánchez Kidea
  4. Dorotea de Diego Álvarez Kidea
  5. Pedro Carvajal Molina Kidea
Saila:
  1. Economía Financiera, Actuarial y Estadística

Mota: Tesia

Laburpena

El objetivo general de la tesis es el de evaluar el impacto que el riesgo de longevidad tiene en el sistema de a través de una propuesta de Pensión Básica Universal ¿ PBU para el Perú. Este objetivo requiere, a su vez, de la estimación de las mejoras de la mortalidad, mediante tablas dinámicas, de la descripción del mecanismo de transmisión del riesgo de longevidad hacia las obligaciones previsionales y del planteamiento de una política de Estado en materia previsional mediante la construcción de un piso mínimo, de pensiones que, a propósito de la PBU, contribuya con el desarrollo humano. El riesgo de longevidad, aquel por el cual las reservas constituidas para los pagos de pensiones devienen en insuficientes como consecuencia de la mayor supervivencia real no contempladas en las tablas de mortalidad, cobra en el Perú un mérito particular pues el sistema de pensiones actual, que apenas cubre al 25% de la PEA, es de prestaciones bajas y opera en un contexto de alta informalidad de la economía, determina rentas programadas y vitalicias basadas en tablas de mortalidad estáticas que no contemplan las mejoras de la mortalidad para el perfil demográfico de la población peruana. De esta forma, las tablas de mortalidad dinámicas proyectadas en esta tesis, mediante el modelo de Lee-Carter, así como la tabla SP2005 de uso actual por el sistema de reparto, son utilizadas en la PBU, proyectando, para el caso de la PBU, un escenario de financiamiento auto-sostenible. La evaluación se realizó en tres etapas: en la primera etapa, se calcula el coeficiente de mortalidad mejorada, kt mediante una regresión econométrica; en la segunda etapa, se calcula el flujo financiero-actuarial y se proyecta q(x) para obtener el valor del nuevo flujo financiero-actuarial que incorpora la mortalidad mejorada; en la tercera etapa, el valor del flujo de la segunda etapa se compara con el valor del flujo financiero-actuarial aplicando la q(x) de la tabla de mortalidad SP 2005. La comparación de los flujos anuales tiene, de esta forma, dos valores: sin y con mortalidad mejorada. Un análisis ampliado, a partir del cálculo de kt, es en la estructura de financiamiento de la PBU, distribuyendo el impacto del riesgo de longevidad entre las diferentes fuentes de financiamiento, lo que nos remite a los diferentes parámetros reales y financieros contemplados en la investigación. El modelo de PBU está preparado para el análisis de sensibilidad ante la alteración de los parámetros, cobrando relevancia las modificaciones en (i) la productividad del trabajo, con impacto en la RMV - concepto remunerativo básico en el Perú- y en el índice de ajuste de la pensión, (ii) en la tasa de crecimiento del PBI y (iii) en la incorporación anual de la masa laboral considerando un entorno altamente informal de la economía. Mención aparte es el número de observaciones de m(x) y de q(x), cada una correspondiente a un año para el período 2001-2013, compuesta por una matriz de edad simple-sexo ampliada hasta los 110 años, que tuvo que ser ajustada mediante la ecuación de equilibrio de Brass en vista del subregistro de las defunciones, y de graduación de las tasas de mortalidad mediante el método B-spline adoptado por Richards y Currie, para obtener una distribución ponderada de la población expuesta al riesgo, particularmente la que se encuentra en el tramo de edad de 80 a 110 años. La eventual introducción de una PBU en el Perú sería un cambio disruptivo, como lo fue en el año 1973 cuando se introdujo el sistema de reparto y en el año 1992 con la introducción del sistema basado en cuentas individuales, ambos pilares contributivos y abiertos a nuevas afiliaciones que, conjuntamente con el programa social denominado Pensión 65, un pilar no contributivo, constituyen la única puerta disponible para que un vasto sector de la sociedad civil acceda a una pensión en el país.