La polaridad positiva en español

  1. González Rodríguez, Raquel
Dirigida por:
  1. Cristina Sánchez López Directora

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 22 de octubre de 2008

Tribunal:
  1. Ignacio Bosque Presidente
  2. María Jesús Fernández Leborans Secretaria
  3. Brenda Laca Vocal
  4. Angeles Carrasco Gutiérrez Vocal
  5. Ma. Lluïsa Hernanz Carbó Vocal
Departamento:
  1. Lengua Española y Teoría Literaria

Tipo: Tesis

Resumen

Esta tesis pretende dar una explicación del fenómeno de la polaridad positiva en español, es decir, de la incompatibilidad que presentan ciertos elementos, los denominados términos de polaridad positiva, con los contextos negativos. Nuestro principal objetivo es estudiar la sensibilidad de los términos de polaridad positiva, aunque analizaremos también el comportamiento de la partícula de afirmación enfática sí. Desde un punto de vista descriptivo, ofreceremos nuevos datos que pondrán de manifiesto la existencia de un paradigma de términos de polaridad positiva, el cual está constituido por una serie de expresiones que comparten la propiedad de ser cuantificadores, y, además, determinaremos los contextos en los que esos elementos son rechazados. Mostraremos que, dentro de la clase de términos de polaridad positiva que ocupan nuestra atención, es posible distinguir dos subclases. La primera de ellas está integrada por los cuantificadores exclamativos, los elativos del tipo de sorprendentemente y las expresiones cuantificadas del tipo de como mucho. Estos elementos, al igual que una buena parte de los términos de polaridad negativa, son sensibles a los operadores decrecientes, es decir, a aquellos que invierten la dirección de las inferencias escalares, puesto que no realizan inferencias de subconjuntos a conjuntos, sino de conjuntos a subconjuntos. Los cuantificadores del tipo de como mucho son, además, incompatibles con otros inductores de polaridad negativa que no son funciones decrecientes. La segunda clase está compuesta por los elativos del tipo de extremadamente y por los cuantificadores aproximativos. La distribución de estos elementos no puede, en cambio, caracterizarse a partir de la noción de entorno decreciente, puesto que desencadenan la agramaticalidad de la oración únicamente cuando son el foco de la negación. Desde un punto de vista teórico, argumentaremos en contra de un tratamiento sintáctico de los términos de polaridad positiva, según el cual se legitimarían estableciendo algún tipo de proceso sintáctico con el núcleo del Sintagma Sigma, y a favor de un análisis semántico de la sensibilidad de esos elementos. Defenderemos que los términos de polaridad positiva son elementos antilegitimados por una negación y que su limitada distribución surge como consecuencia de que sus propiedades semánticas son incompatibles con las de los contextos en los que son rechazados. De este modo, ofreceremos explicaciones diferentes dependiendo, por una parte, de la semántica léxica de los términos de polaridad positiva estudiados y, por otra, de los contextos a los que son sensibles. En lo que respecta a los elementos que son sensibles a los operadores decrecientes, propondremos que todos ellos son rechazados en esos contextos porque su semántica está asociada a las inferencias escalares que se establecen en un modelo escalar. Defenderemos que los cuantificadores exclamativos y los elativos del tipo de sorprendentemente amplían un dominio de cuantificación, pero esa extensión no da lugar a un enunciado más fuerte en los entornos decrecientes, sino a uno más débil. Ello conlleva una pérdida de información y, en consecuencia, la agramaticalidad de la construcción. Sostendremos que las expresiones del tipo de como mucho incluyen o excluyen las alternativas jerárquicamente superiores a la introducida por el elemento sobre el que inciden, cancelando las implicaturas conversacionales del modelo escalar. El problema que surge en los contextos decrecientes es que esas alternativas ya son incluidas en virtud de una implicación lógica. En aquellos casos en que estos modificadores son rechazados en un entorno no decreciente, argüiremos que son antilegitimados indirectamente por una inferencia negativa asociada a ese contexto. En lo que concierne a los elementos que son sensibles al foco de la negación, nuestra hipótesis es también que sus propiedades léxicas son las responsables de su limitada distribución. Al negar los elativos del tipo de extremadamente, se refuta que el sujeto de predicación se sitúe en el punto más alto de una escala, pero ese grado no existe, puesto que, como mostraremos, esos modificadores inciden sobre adjetivos con escalas abiertas; la negación de un aproximativo provoca que se afirme y se niegue al mismo tiempo que ciertos valores satisfacen el contenido proposicional de la oración, lo que constituye una contradicción. Además de la sensibilidad de los términos de polaridad positiva, propondremos, como ya hemos señalado, un análisis de la partícula de afirmación enfática sí del que se deriven sus propiedades sintácticas y semánticas. Nuestra hipótesis a este respecto es que sí no es solo un operador de polaridad, sino que también es un foco contrastivo. Sostendremos, por tanto, que se genera en el Sintagma Sigma y, a continuación, asciende al Sintagma Foco. Este análisis nos permitirá explicar las asimetrías existentes entre la afirmación enfática y la negación, que permanece en el Sintagma Sigma. Extenderemos, por último, nuestra propuesta a la negación externa, ofreciendo, en consecuencia, un análisis unitario de los operadores de polaridad presuposicionales: la afirmación enfática y la negación externa. Los no presuposicionales, la afirmación neutra y la negación interna, se diferencian de ellos en que no se desplazan al Sintagma Foco.