La pintura de bodegones y floreros en España en el siglo XVIII

  1. Sánchez López, Andrés
Zuzendaria:
  1. Alfonso Emilio Pérez Sánchez Zuzendaria

Defentsa unibertsitatea: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 2006(e)ko uztaila-(a)k 11

Epaimahaia:
  1. José Manuel Cruz Valdovinos Presidentea
  2. M. del Carmen Sotos Serrano Idazkaria
  3. Jesús Urrea Fernández Kidea
  4. Enrique Valdivieso González Kidea
  5. Benito Navarrete Prieto Kidea

Mota: Tesia

Laburpena

Esta tesis pretende esclarecer la situación de la pintura de bodegones y floreros producida en España durante el siglo XVIII. La naturaleza muerta en España tuvo un desarrollo desigual a lo largo del siglo: frente a la crisis artística de la primera mitad, en la segunda se producirá una recuperación. A finales del siglo XVII el futuro de la pintura de género en España era bastante prometedor, especialmente gracias a la excelente pléyade de artistas que durante la segunda mitad del seiscientos se habían dedicado a él. A ello debemos unir la presencia durante el último periodo del reinado de Carlos II de los mejores especialistas napolitanos. Junto a ellos habrá una serie de artistas españoles herederos de los modos de hacer de los grandes floristas de la segunda mitad del siglo XVII. Estos pintores españoles no debieron ser ajenos a la influencia de los artistas extranjeros que durante el reinado de Felipe V llegaron a Madrid. Tanto las escuelas francesa e italiana dejaron su huella en la pintura española. Especialmente la segunda, con las obras del pintor Giacomo Nani en las colecciones de Isabel de Farnesio reina que no solo promoverá la llegada de artistas italianos sino que sus gustos artísticos favorecerán el desarrolló de la pintura de bodegones.Junto a la pintura de la Corte destacará especialmente la escuela sevillana con la pintura de trampantojos. Así mismo la pintura catalana con artistas de la talla de Antonio Viladomat o Félix Cabañes. En relación con ella estará la mallorquina. Sin embargo será en la segunda mitad del siglo cuando gracias a la Academia de San Fernando y la acción de monarcas como Carlos III y su hijo Carlos III ayuden a la recuperación del género. A ello contribuirán las manufacturas reales tanto de tapices como de porcelana. Así, no solo Meléndez será figura capital sino que se le unirán pintores de la talla de Mariano Nani y José López Enguídanos que ayudará al desarrollo del género en el siglo siguiente.Finalmente estará la Escuela valenciana que se convertirá en el gran centro creador de pintura no solo de flores sino también de bodegones como demuestran las obras de Benito Espinós y Juan Bautista Romero