Epidemiología y diagnóstico de amebas de vida libre implicadas en salud humana

  1. Magnet Davila, Angela
Dirigida por:
  1. Soledad Fenoy Rodríguez Director/a
  2. Carmen del Águila de la Puente Director/a

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 16 de septiembre de 2014

Tribunal:
  1. Francisco Bolas Fernández Presidente
  2. Carmen Cuéllar del Hoyo Secretaria
  3. Carolina Hurtado Marcos Vocal
  4. Isabel de Fuentes Corripio Vocal
  5. Jorge Pérez Serrano Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

Las amebas de vida libre (AVL) como Acanthamoeba o Balamuthia mandrillaris están consideradas como patógenos emergentes humanos. Estos protozoos tienen formas de resistencia que pueden permanecer viables durante largos periodos de tiempo en el ambiente y particularmente en el agua por lo que la trasmisión hídrica de los mismos juega un papel fundamental en su epidemiología. En los últimos años el papel de Acanthamoeba como vector de otros patógenos, virus, bacterias o incluso protozoos ha hecho que el interés por su epidemiología y caracterización haya aumentado. Aun así, en España, los datos relativos a la epidemiología de estas AVL en aguas destinadas al uso humano (consumo o recreo) son escasos, y se centran fundamentalmente en las Islas Canarias y en el noreste peninsular. Son aún más escasos los datos sobre la interacción de Legionella con Acanthamoeba en España. Esta falta de información va íntimamente ligada a la ausencia de legislación relativa a la calidad sanitaria del agua en relación con las AVL.Por todo ello y con el objetivo de contribuir al conocimiento de la epidemiología molecular de las AVL, especialmente de Acanthamoeba, se realizó un estudio sobre la presencia de estos protozoos en aguas potables y residuales procedentes de plantas de tratamiento de agua, así como de aguas superficiales y baños naturales de la Comunidad Autónoma de Madrid, además de su interacción con Legionella y su caracterización en muestras clínicas.En las muestras ambientales la presencia de Acanthamoeba fue muy elevada independientemente del método de análisis utilizado o del tipo de agua; así, más del 90% de las muestras analizadas fueron positivas para Acanthamoeba. La caracterización genotípica de los diferentes aislados estudiados reveló una gran variedad de genotipos presentes en la zona centro de España, T3, T4, T11 y T19, este último descrito por primera vez. Además, la subclasificación del genotipo T4 según la secuencia de la región DF3 aumentó enormemente la variabilidad presente en la región estudiada al encontrarse 17 variantes diferentes: T4/1, T4/2, T4/8, T4/9, T4/11, T4/12, T4/13, T4/16, T4/22, T4/23, T4/24, T4/25, T4/26, T4/27, T4/28, T4/29 y T4/30. La clasificación de las secuencias DF3 se muestra como una herramienta útil para los estudios ambientales ya que permitió observar diferencias a la entrada y salida de las plantas de tratamiento estudiadas que, con los métodos morfológicos tradicionales o con la determinación del genotipo en base al 18S únicamente no habrían podido ser detectados.Por otro lado, aunque en la descripción del tercer caso de Encefalitis Granulomatosa Amebiana (EGA) en España no pudo determinarse el genotipo de Acanthamoeba, en el estudio de las 44 muestras sospechosas de QA se obtuvieron 9 muestras positivas que fueron genotipadas como T4 y caracterizadas de acuerdo a la secuencia T4/DF3 como T4/9, T4/8 y T4/1. Estos genotipos coinciden con los descritos anteriormente en los aislados ambientales lo que subraya el alto contacto que existe entre el hombre y este parásito. Así mismo, la interacción Legionella ¿ Acanthamoeba queda patente en el alto número de aislados ambientales de Acanthamoeba estudiados que presentaron Legionella en su interior. Entre las especies de Legionella identificadas, L. feeleii es la única asociada a patología humana fundamentalmente a infecciones oportunistas, describiéndose por primera vez en muestras ambientales en España en el presente trabajo. Además el uso de co-cultivos de Acanthamoeba para la detección ambiental de Legionella se presenta como una técnica altamente sensible en comparación con el cultivo directo del agua para la identificación de esta bacteria en agua ya que de 58 puntos estudiados, 53 fueron positivos para Legionella en co-cultivo y solo 4 por cultivo directo en agar.