La pintura de paisaje en las tradiciones taoísta y budista zenel flujo de la vida, la figura humana como elemento natural

  1. NAVARRO HUIDOBRO, MARÍA DEL MAR
Dirigée par:
  1. José María Prieto Zamora Directeur

Université de défendre: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 28 septembre 2015

Jury:
  1. Julia Mendoza Tuñón President
  2. Javier Bustamante Donas Secrétaire
  3. Andreas Janousch Rapporteur
  4. Pilar González España Rapporteur
  5. Javier Díez Galán Rapporteur
Département:
  1. Psicología Social, Trabajo y Diferencial

Type: Thèses

Résumé

Esta tesis intenta desvelar el papel de la figura humana caminante en la pintura de paisaje del monje zen Shitao, conocido también por Yuanji Shih T¿ao (1642- 1677 aprox.). Es común encontrarla dibujada como pequeña pieza integrada dentro de una composición más compleja en detalles naturales. Shitao no representa al individuo como tal, sino como un elemento natural universal, sin género ni edad: expresan lo universal ¿humano¿ y el espíritu eremita del autor. El ¿sujeto andante¿ es una metáfora del Tao. El espíritu eremita implica estar liberado, así estas figuras se relacionan directamente con el pensamiento taoísta y budista ch¿an. El artista/eremita se encuentra un estado de ¿no-mente¿ para crear y para ello medita y contempla. Shitao utiliza la pintura ¿Sumi-e¿, e incorpora el ¿Trazo único¿ con el que captura el Silencio esencial del encuentro entre individuo y naturaleza, e integra lo inefable en la obra de arte. La primera hipótesis supone una relación espiritual entre el pintor, la figura pintada y el observador que contempla la obra: no existe diferencia entre la ¿mente/corazón¿ de los tres que se hacen ¿Uno¿ por el Tao y transcienden a la Vacuidad. La obra de Shitao es un camino iniciático que invita a la práctica espiritual y facilita el viaje místico. Objetivos. Primero: contextualizar la figura de Shitao en su entorno histórico, filosófico, espiritual y artístico. Segundo: la investigación de su obra paisajística y la perteneciente a la Colección Complutense. Analizar la representación de la figura del caminante en medio del paisaje y su relación transcendente con él de la siguiente manera: si el trazo del pincel es único, entonces el tao de la mente y el corazón (xin) entre aguas y montañas (paisaje) también es único y andante. El objetivo es verificar si las obras de paisaje en las que aparecen figuras de caminantes han sido concebidas desde una perspectiva espiritual. Esto demostraría que Shitao es un maestro zen que lega su conocimiento al actual buscador espiritual y sus rollos de paisajes son objetos místicos para prácticas espirituales. Resultados. La obra paisajística de Shitao en la que aparece la figura del caminante, sirve de canal iniciático místico. Su técnica de creación plástica está en relación directa con la empleada en los entornos monásticos zen. Los monjes pintores realizan sus prácticas contemplativas y meditativas en el paisaje como método de alcanzar el estado de desapego; su objetivo último es trascender las apariencias para conocer ¿lo esencial¿. Con el desapego surge el estado de ¿no mente¿ y la unión con el paisaje en el ¿Todo¿. Desde el ¿Todo¿ fluye en Silencio su libre vitalidad creativa. Desde el Silencio, la unidad ¿mente/corazón¿ inicia el ritual artístico en el que la obra surgirá de manera espontánea, sin retoque y siendo vínculo con lo sobrenatural. El pintor es canal de la vitalidad creativa, la capta y la traslada al papel. El trazo que surge de esta experiencia es denominado por Shitao como ¿Trazo Único del Pincel¿. Éste no representa el paisaje: lo crea legando a la humanidad un conocimiento místico directo en comunión con el Tao. Conclusiones. La obra del monje zen Shitao muestra un camino trascendente que alcanza el encuentro espiritual: el observador se hace caminante espiritual observando su obra y conectando con su espíritu eremita. Los rollos de la Universidad Complutense C.U.C. 6087 y 6088- son fruto de un maestro zen. El trazo único revela la posición existencial de Shitao: transcender lo material para reconocer lo intangible. Su pintura de paisaje con caminantes es trascendente: transmite Silencio; creada en unión con la naturaleza, sirve para el crecimiento espiritual. La figura del eremita es un nexo de unión entre pintor/figura/observador/ haciéndolos todos ¿Uno¿ en lo inefable. Cuando el trazo del pincel es único, el tao de la mente y el corazón (xin) entre aguas y montañas (paisaje) es único y andante.