El expediente general de gitanos

  1. GOMEZ ALFARO, ANTONIO
Dirigée par:
  1. Rafael Gibert Sánchez de la Vega Directeur/trice

Université de défendre: Universidad Complutense de Madrid

Année de défendre: 1989

Jury:
  1. Rafael Zurita Cuenca President
  2. Tomás Calvo Buezas Secrétaire
  3. Antonio Álvarez de Morales Rapporteur
  4. María Helena Sánchez Ortega Rapporteur
  5. Alfonso Serrano Gómez Rapporteur

Type: Thèses

Teseo: 21480 DIALNET

Résumé

El año 1747, el obispo gobernador del consejo de Castilla sugiere que se realice una redada general de gitanos, a la vista del secular fracaso de las numerosas leyes promulgadas para su reducción social, basada en la sedentarización y la dedicación a trabajos agrícolas. El éxito de la redada parecía asegurado por coincidir con la coronación de una operación reasentadora iniciada en 1717 y con el libramiento de un breve pontificio que facilitaba las extracciones de sagrado. Realizada en el verano de 1749 y conducidos los presos a depósitos y arsenales, a los pocos meses seria preciso corregir el inicial carácter indiscriminado de aquella operación policial, recuperando la libertad una mayoría de afectados. El indulto del resto no se produciría hasta 1763, ordenándose al consejo su destinación; sin embargo, a instancia de aua fiscales autorizaría la apertura de un expediente encaminado a regular la situación de todos ellos y no solo de los indultados. Los dictámenes evacuados por los fiscales campomanes y sierra darán armazón al expediente, que permitirá la redacción de una consulta con un anteproyecto legal. Rechazados algunos de sus artículos por los secretarios de marina e indias, será encargada a floridablanca la elaboración de un nuevo texto aceptable por todos. Promulgado en 1783, al cabo de cinco años se hará un balance general de su ejecución, prosiguiéndose así el expediente. La muerte de Carlos iii y los sucesivos problemas que vive el país impedirán el cumplimiento de la orden, y el expediente quedara almacenado en la buhardilla del consejo. De allí los rescata en 1824 el fiscal, que propone el cumplimiento de los acuerdos de 1788; aunque así lo acuerda el consejo, nada se avanzara en ese sentido, consumándose la agonía del expediente general de gitanos.