Elementos para la comprensión de las raíces metapolíticas de Europadel fundamento antropológico de la comunidad al ocaso de la familia en la sociedad universal

  1. MUÑOZ MARTÍNEZ, FERNANDO
Dirigida por:
  1. Emilio Lamo de Espinosa Michels de Champourcin Director
  2. Alberto J. Ribes Leiva Director

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 19 de febrero de 2015

Tribunal:
  1. José Enrique Rodríguez Ibáñez Presidente
  2. Julio Iglesias de Ussel Secretario
  3. María Teresa Cid Vázquez Vocal
  4. Carlos Castro Castro Vocal
  5. Blanca Muñoz López Vocal
Departamento:
  1. Sociología: Metodología y Teoría

Tipo: Tesis

Resumen

El presente trabajo, que se mueve en la atmósfera de la sociología clásica, ofrece undiagnóstico sobre el presente a partir del análisis del curso histórico conducente a la pretendidasociedad universal de nuestros días. En esta sociedad se realizaría al extremo un proceso deatomización que supone la descomposición de la constitución comunitaria o personal delhombre, con la consiguiente realización perfecta del individuo. A la dilucidación de estaconstitución comunitaria de la persona se dedica el esbozo de una antropología filosófica quese ofrece como parte primera. Así, partiendo de un análisis del alcance ontológico de lacapacidad humana de producción se pretende mostrar el carácter metasubjetivo ¿estructuralmente triposicional o comunitario ¿ de la esfera cultural que define y constituye lapersonalidad humana. Por nuestra parte contemplamos esa estructura elemental ¿ únicofundamento de una condición humana ¿ en las estructuras de parentesco.Pero el proceso moderno de hipóstasis del individuo, cuyo límite se encontraría en lasantropotécnicas contemporáneas, se registra siguiendo las capas de toda sociedad política. Ensu capa conjuntiva el proceso consistiría en una reducción creciente de la dimensióncomunitaria de la existencia antropológica, de cuya abstracción resulta la presente sociedadtendencialmente universal, si bien de facto conserva su índole plural. Estas sociedades vienena consistir en la suma abstracta o mera agregación de multitudes de individuos que se articulan,de modo casi perfecto, a través de la estructura administrativa de los diferentes estados,paulatinamente desbordados por el mercado mundial. En su capa basal el proceso consiste enuna suerte de hiperplasia de la actividad económica o una hipóstasis de la economía convertidaen realidad última del campo antropológico. Por lo que respecta a la capa cortical el cursoavanza desde la política de equilibrio entre Estados a la situación de alianzas internacionalesgeneradoras de plataformas sometidas al mismo régimen del equilibrio. Hoy esta razón deEstado se juega en un campo crecientemente sólo económico. Las nuevas batallas comercialesy financieras arrojan equilibrios inestables prontos a cambiar a causa de cualquier modificaciónen el estado de las fuerzas económicas mundiales. Se detalla el curso de esa gran transformaciónque desde la configuración defensiva altomedieval de la Comunidad Universal conduce ¿ comoa su contrafigura ¿ a la Sociedad Universal del presente. El punto de partida de ese curso seencuentra en la propia figura de la Comunidad Universal que hemos pretendido dibujar en suforma ideal.Desde esta perspectiva, la Era de la Crítica se ve culminar hoy en la hipercrítica que, apartir de los maestros de la Escuela de la Sospecha, alcanza a una liberación de formas quejuzgamos ya no meramente políticas, sino metapolíticas o antropológicas: tradicionalesconstituyentes de la subjetividad personal. Entre los momentos de esa crítica extremadaatendemos al dispositivo clínico freudiano que, en combinación, con el marxismo se erigió envanguardia de toda emancipación. La crítica de la familia en su morfología tradicional, patriarcaly asimétrica, constituye la prolongación de una radical liberación de escondidas formas dedominación, pero a su vez arriesga la negación de la figura tradicional del hombre y suconstitución comunitaria.El trabajo no oculta su carácter de crítica de la crítica emancipatoria moderna, pero notanto porque simplemente se le oponga, sino porque pretende llamar la atención sobre ladimensión de la pérdida que acompaña a toda ganancia histórica. Se manifiesta así contra ciertavisión quiliástica pero inmanente del progreso social, que pretende realizar la utopía olvidandoque no hay ganancia sin pérdida. En señalar la dimensión de lo perdido ¿ sin dejar de estimar loganado ¿ radica toda la eficacia práctica de este trabajo.