Enseñar a no saberla contra-educación como acción política en Agustín García Calvo (1926-2012)

  1. Ahijado Gil, Maria Del Consuelo
Dirigida por:
  1. Antonio Rivera García Director

Universidad de defensa: Universidad de Murcia

Fecha de defensa: 21 de enero de 2016

Tribunal:
  1. César Ruiz Sanjuán Presidente
  2. Alfonso Galindo Hervás Secretario/a
  3. Antonio De Murcia Conesa Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

Resumen El planteamiento de esta tesis surge de la preocupación por la pasividad del sujeto democrático. Por ello busco un sujeto que sea capaz de actuar políticamente, ciñéndome al análisis de la Realidad efectuado por Agustín García Calvo. Respecto a la metodología, la recopilación bibliográfica ha sido fundamental para conseguir una visión global: sus numerosos artículos, charlas, seminarios, tertulias o recitaciones poéticas dan muestra de su actividad febril. He juzgado oportuno incluir una gran variedad de citas textuales, que pretenden dejar patente su estilo, para volver a hacer hablar a sus textos, sin convertirlos en algo que se sabe, en historia del pensamiento. Busco el razonamiento en sí, más que las conclusiones. He dividido el trabajo en nueve partes: En la introducción comento el proceso de gestación, las peculiaridades del pensamiento que abordo, y hago algunas referencias generales. En la parte dedicada a la biografía, el contexto ideológico y a las influencias, muestro un panorama general de su obra. Inserto a AGC en su contexto histórico, valiéndome de los recuerdos y anécdotas de innumerables compañeros de camino, que además reflejan su labor de contra-educación. Hablo de sus discípulos, especialmente de Savater y de su momento de ruptura con "el maestro", así como de los movimientos con los que le tocó lidiar, aunque ninguno de ellos tenga un verdadero carácter definitorio. Todo lo contrario sucede con los autores que aparecen en el siguiente capítulo, "¿Qué escucha?". He seleccionado a estos autores por su marcada influencia en AGC y los he hecho aparecer teniendo en cuenta el orden de sus lecturas. La tercera parte inicia una línea más temática. Está dedicada a la razón común, al lenguaje, al pensamiento, y para ello me he centrado en su libro sobre los fragmentos de Heraclito, que abarca razón general, política y teológica, ya que es un elemento fundamental en su análisis de la Realidad. En la cuarta parte se distingue entre la Política de Arriba y la política del pueblo, terminando con una crítica de las instituciones. En ella repaso su análisis de los principales conceptos, como Estado, Progreso o Democracia y de las instituciones a ellos ligadas: Sujeto, Familia, Filosofía o Ciencia, Amor, Pareja y Automóvil. Comento su labor en contra de la Política mediante el método de preguntar "¿qué es?" y de decir "no", buscando la acción contenida en el habla o analizando el Caos y el Orden. En la quinta parte, abordamos cómo la Educación, el Saber y algunos ejemplos de contra-educación muestran su vinculación con el des-aprendizaje. Aclaro cuál es su concepto de Saber y qué es lo que sabe un niño antes de ser sometido a la Pedagogía, a la Enseñanza y a la Urbanidad. Finalmente tratamos de la contra-educación, de su papel en el pronunciamiento estudiantil y de sus comentarios al respecto. En la sexta parte hablo de las tácticas, y lo hago teniendo en cuenta su pensamiento sobre la violencia, la organización, la reproducción o las relaciones entre teatro y política. Finalizo con unas reflexiones sobre "lo bueno". Las tres últimas partes están dedicadas a la Conclusión, la bibliografía y a una serie de anexos. En relación con la conclusión, he subrayado la imposibilidad de que aparezca un sujeto que sea capaz de acción dentro de esta Realidad democrática. Por ello la única opción es atacarla para eliminar la creencia y la sumisión al Poder, e intentar recuperar lo que nos queda de pueblo. Sólo desde lo común se realiza una acción política, y la forma de conseguirlo es mediante la contra-educación que se dirige directamente contra el Saber, que es base de la Realidad, de aquello que se sabe. A este respecto AGC fomenta la razón común y la desobediencia, tratando de despertar la negación que se opone al dominio de la Realidad. Pretendo llegar a un punto de partida que permita la acción, a la vez que llamo a nuestra disciplina filosófica para que revise sus orígenes y cometido, para que retorne al momento en que la actividad de filosofar no tenía nombre ni contaba con verdades inmutables.