Celebridades en España 1952-1965percepción pública, influencia y cambio sociocultural

  1. ESPÍN MARTÍN, MANUEL
Zuzendaria:
  1. Miren Josune Aguinaga Roustan Zuzendaria
  2. María del Pilar Gomiz Pascual Zuzendarikidea

Defentsa unibertsitatea: UNED. Universidad Nacional de Educación a Distancia

Fecha de defensa: 2018(e)ko iraila-(a)k 17

Epaimahaia:
  1. Carlos Berzosa Presidentea
  2. Domingo Comas Arnau Idazkaria
  3. Esperanza Ochaíta Kidea

Mota: Tesia

Laburpena

El desenlace de la II Guerra Mundial bajo la perspectiva de la derrota de las potencias del Eje con las que el franquismo había mantenido unas vinculaciones innegables provocó a partir de 1945 un aislamiento no solo del Régimen sino de la propia sociedad española bajo un sistema de autarquía económica que también lo fue social. Dentro de aquella “soledad” confirmada tras la retirada de embajadores por la ONU, el boicot y el cierre de fronteras, la acción exterior del franquismo buscó de manera desesperada apoyos y elementos de referencia, principalmente dentro de la potencia hegemónica mundial, Estados Unidos. Una acción canalizada hacia determinados “lobbys”: católicos, senadores y representantes de las cámaras vinculados a la minoría irlandesa, exportadores interesados en el mercado español y militares, especialmente miembros de la Armada. A finales de la década la actuación de gabinetes de asesoramiento y comunicación, con la decidida actuación de la legación española, bien regados de dinero, empezó a dar sus frutos: Naciones Unidas declaraba el final del aislamiento, en un momento en el que la “guerra fría” era el factor que protagonizaba las relaciones internacionales y los discursos internos de muchos países. Antes de que en el decisivo 1953 se firmen los Pactos Militares con Estados Unidos y el Concordato con el Vaticano de Pío XII, “tablas de salvación” de la dictadura de Franco, primeras visitas “no oficiales” con pretextos inicialmente “privados” se dejaron caer en la sociedad española, incluidos valedores tan importantes como Monseñor Spellman arzobispo de Nueva York y propagandista anticomunista y de la causa franquista, militares, y las primeras estrellas de Hollywood que se retrataron por los escenarios españoles: Ava Gardner, Lana Turner, Elizabeth Taylor, en el prólogo de un proceso que se multiplicó en los años siguientes. La presencia de celebridades en un tiempo en el que los altos representantes extranjeros no se prodigaban y las visitas oficiales se reducían a familias reales de monarquías islámicas y a dirigentes de escaso peso en el contexto mundial, iba a cumplir un doble papel: a) Por una parte el intento de vender la imagen de “normalidad” en la esfera exterior, y b) Por la otra, transmitir hacia el interior una sensación de aparente “simpatía” o de “adhesión indirecta” a la causa del Régimen por parte buena parte de esos personajes. Dentro de ese contexto, la referencia a figuras del ámbito exterior alcanzará una singular resonancia, empezando por el largo recorrido de Eva Perón por tierras españolas en la primavera de 1947, que el Régimen utilizó como supuesta demostración de “solidaridad hispanoamericana” con el franquismo, en un momento en el que la “líder de los descamisados” carecía de cualquier referencia oficial y su visita era más simbólica que de estado. La utilización de celebridades será una constante en los años siguientes hasta bien avanzada la liberalización económica de los 60. Y dentro de ella cabían todo tipo de referencias, tanto españolas como extranjeras. Entre las que caben personajes tan variados como antiguos republicanos españoles ahora “desactivados” políticamente, estrellas de Hollywood, altos representantes de la Iglesia Católica, futbolistas internacionales, personajes del llamado “gran mundo”; en suma, nombres y apellidos que a su manera habrían de ser utilizados como referentes para el interior. Sin embargo, en buena medida, esa llegada de personajes internacionales, previa al inicio del gran momento del turismo, despertó muchas dudas y reticencias en el aparato institucional, y fundamentalmente dentro de la jerarquía de la Iglesia que ejercía el control social, la moralidad pública y cuyo papel rebasaba ampliamente el espacio de lo religioso para adentrarse en el directamente político. El supuesto inicial de la investigación trata de responder a preguntas como el impacto social de esos referentes exteriores en la sociedad española de la época, la influencia en los discursos, el nivel de identificación con la realidad nacional de muchos de esos personajes, singularmente las estrellas de Hollywood y los personajes del mundo del cine, a partir de los rodajes de grandes películas en escenarios españoles… Y especialmente, el eco de un hecho tan aparente como la exhibición de modelos sociales, formas y estilos de vida muy diferentes a las de la ortodoxia católica imperante y dictada por decreto. A su vez, se trata de responder a un concepto que puede favorecer nuevas lecturas sobre el cambio cultural y socio-político que empieza a evidenciarse a partir de 1965, momento en el que el Régimen ha perdido el discurso cultural aunque no el político-institucional que controla férreamente hasta 1975. A partir de una situación general (dictadura con mala imagen exterior) y esta secuenciación (boicot y tratamiento de “apestado” (1945-51), acercamiento a la potencia hegemónica (Estados Unidos) y consolidación del Régimen vía Pactos militares de 1953 y Concordato con el Vaticano, liberalización económica y cambio de discurso social (1959-65), apertura comercial y búsqueda de integración en Europa pero sin deshielo político (1959-1975) y pérdida del discurso hegemónico socio-cultural, no del político (1965), se proponen distintas hipótesis a través de preguntas sobre: -El impacto de la aparición de esas celebridades y los nuevos referentes icónicos que aportaban. -Los aspectos en los que se pudo producir un choque de percepciones sociales entre los hegemónicos con aquellos que representaban nuevas formas de cosmopolitismo. -La actuación del franquismo para aminorar ese posible impacto. -El papel de esas percepciones sobre el imaginario colectivo. - El cambio social en asuntos como el rol de las mujeres, la aparente fricción entre los discursos cosmopolitas de las élites y los oficiales, la escenificación de nuevos referentes apoyados en imágenes de celebridades o personajes-emblema, que ofrecían modelos distintos de entender la práctica religiosa o la laicidad, o la focalización hacia la exhibición de modelos muy diferentes a los del franquismo con los que acabó por identificarse un sector muy importante de la clase media urbana y de la periferia más cosmopolita. -Su posible última incidencia en el terreno político, como un actor imprevisible y que no pudo ser hegemonizado por el poder ni dominado por la moral hegemónica. Bajo un control muy estricto de la moral dictada por un catolicismo muy conservador –se utiliza la palabra “catolicidad” mejor que la de “nacional catolicismo” al tratarse de un fenómeno no solo español sino muy propio del papado de Pío XX- los contenidos relacionados con la moralidad pública alcanzaron un papel relevante, por lo que el choque entre las nuevas figuras y sus estilos de vida y los hegemónicos fue en algunos aspectos casi radical. Con un aluvión de documentos eclesiales en donde se exigía el cumplimiento de unos códigos morales en temas como los estilos de vida, o la manera de vestir y desenvolverse en la vida cotidiana, que hoy nos parecen más propios de un régimen fundamentalista integrista islámico o ultra católico. Esa preocupación estaba presente también en la “vía libre” a los rodajes de películas internacionales que aportaron una presencia de equipos y figuras principalmente de Hollywood, provocando distintos puntos de vista entre las diferentes “familias” del Régimen. Aspecto al que se deben vincular hechos como la presencia de una “ingeniería financiera” dentro de esos sistemas de rodaje, o la percepción y el grado de conocimiento de la realidad española por encima de los discursos oficiales que podían tener muchas de esas figuras o nombres internacionales, algunas de ellas vinculadas a la izquierda norteamericana o a los liberales de Hollywood. En la investigación se descubren elementos relevantes de esa presencia de celebridades en España, a la vez que se describe el impacto versátil sobre la sociedad española, incidiéndose como conclusiones finales en el impacto que pudo tener sobre el cambio no solo cultural sino también socio-político.