El problema de Dios en Unamuno

  1. SARASA SAN MARTIN JOSE
Dirigida por:
  1. Antonio Millán Puelles Director/a

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Año de defensa: 1989

Tribunal:
  1. José Adolfo Arias Muñoz Presidente/a
  2. Antonio Miguel López Molina Secretario
  3. Javier Hernández-Pacheco Sanz Vocal
  4. José Luis López López Vocal
  5. Carlos Díaz Hernández Vocal

Tipo: Tesis

Teseo: 21795 DIALNET

Resumen

El objetivo que persigue este estudio es analizar y valorar críticamente el problema de Dios en la vida y en el pensamiento filosófico de Unamuno. Se comienza analizando el desarrollo, características y repercusiones del problema religioso de don miguel a todo lo largo de su vida. Profundizamos, a continuación, en el modo y manera en que Unamuno se plantea el problema de dios, y en como llega a abandonar su fe; dilucidando cuales pudieron ser las circunstancias causales y las consecuencias de tal hecho. Este problema de Dios se concreta en el tema de la existencia de un Dios inmortal e inmortalizador que nos lleva a referirnos al problema unamuniano de la inmortalidad, para centrarnos definitivamente de forma extensa y pormenorizada en el problema de la existencia de dios. Se estudia, en un primer momento, la postura unamuniana ante la existencia del dios de las pruebas clásicas, lo que conlleva el criticar la orientación epistemológica de don miguel. En un segundo momento, se analiza la postura unamuniana ante el Dios concebido por vía cordial, que viene a convertirse en la vía más auténticamente unamuniana. Finalmente el objetivo ultimo es valorar la postura de don miguel con respecto al problema de dios considerado en su totalidad. Este objetivo se concreta en primer lugar en una valoración del agnosticismo teológico y del método filosófico unamunianos. En segundo lugar, como respuesta a los planteamientos filosóficos unamunianos, y buscando una salida positiva a los mismos, tratamos de presentar los condicionamientos filosóficos que nos permitan concluir la racionalidad y coherencia de la afirmación de Dios. Y, aunque juzgamos que Unamuno se mueve dentro de los planteamientos del agnosticismo teológico, creemos que resulta muy difícil considerar agnóstico a un incansable buscador de Dios.