El intermezzo en la corte de España, 1738-1758

  1. Casanova Sanchez de la Vega, Teresa
Dirigida por:
  1. Alvaro Torrente Sánchez-Guisande Director
  2. José María Domínguez Rodríguez Director

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 27 de noviembre de 2019

Tribunal:
  1. Víctor Sánchez Sánchez Presidente
  2. Judith Ortega Secretario/a
  3. Nicola Usula Vocal
  4. José Máximo Leza Cruz Vocal
  5. Juan José Carreras López Vocal
Departamento:
  1. Musicología

Tipo: Tesis

Resumen

El género intermezzo, cuyo cultivo en Italia tuvo lugar durante la primera mitad del siglo XVIII, ejerció una gran influencia en el posterior desarrollo de la ópera cómica, en el lenguaje sinfónico del clasicismo y un importante impacto en el pensamiento musical europeo de la época. La llegada de dos cantantes bufos italianos a Madrid, en 1737, supuso el comienzo de una etapa de cultivo sistemático del intermezzo en la corte española que duró veinte años, coincidentes con los últimos años del reinado de Felipe V y todo el reinado de Fernando VI, y que hasta el momento no había sido estudiada. Se ha localizado una gran cantidad de fuentes en España que permite apreciar que, al menos durante el periodo comprendido entre 1738 y 1758, se representó un número muy importante de intermezzi en la corte. Por lo tanto, se hace necesario dedicar un estudio a un género que, aunque no tuvo el mismo papel como instrumentum regni que el dramma per musica, y su función fuera el mero entretenimiento, parece haber gozado de cierta importancia en aquellos años. La investigación responde a cinco preguntas principales: qué antecedentes del cultivo del intermezzo hubo en el entorno cortesano de Felipe V y qué hechos influyeron en la recepción del género del año 1738; en qué contexto tuvieron lugar las representaciones; quiénes intervinieron en éstas y en el proceso de producción; qué repertorio se interpretó en Madrid; y cuál fue su procedencia. El género se cultivó de manera sistemática en la corte española entre 1738 y 1758, y supuso más de la mitad de las producciones teatrales cortesanas durante los últimos años del reinado de Felipe V (1738-1746) y un tercio durante los años de dirección artística de Farinelli (1747¿1758). Durante aquellos veinte años de cultivo del género, hubo una pareja de bufos contratada de forma estable al servicio de la corte, un trío en los dos últimos años, cuya única función fue la representación de intermezzi. En la primera etapa (1738-1746), se representaron como espectáculos independientes en los palacios reales de El Pardo y Aranjuez. El repertorio, en el que predominaron obras napolitanas de los años 20, procedía de los archivos personales de los bufos y de la biblioteca musical de Carlos de Borbón, en cuya creación habían intervenido sus agentes diplomáticos. En la segunda etapa (1747-1758), momento en que Farinelli se convirtió en Director Artístico del teatro del Buen Retiro, los intermezzi volvieron a interpretarse durante los entreactos de la ópera seria. El repertorio cambió substancialmente, de los títulos clásicos de Hasse y Pergolesi en los primeros años, a obras de nueva composición de Cocchi, Jommelli, Latilla y Corselli. Estos fueron recomendados por algunos de los contactos de Farinelli, como Sicinio Pepoli y Metastasio. Los nuevos cantantes procedentes de Florencia, que llegaron a Madrid en 1757, ampliaron el número de roles cómicos a tres y dieron la oportunidad de aparecer en la escena madrileña a compositores florentinos como Valenti y Felici. Para concluir, se conserva en Madrid un importante corpus de fuentes únicas de intermezzo, tanto libretos como manuscritos musicales, que hasta el momento habían escapado a la atención de los investigadores. Éstas incluyen un manuscrito autógrafo de Il giocatore de Jommelli, la única copia conocida de Il baron Cespullo de Hasse, y otras seis copias únicas de intermezzi de Cocchi, Corselli, Felici, Latilla y Valenti. El estudio de todas estas fuentes aportará valiosa información para el estudio del género.