Repercusiones clínicas de la valoración del estado nutricional en el niño con trastorno del espectro autistafactores antropométricos, nutricionales y oro-faciales

  1. Leiva Garcia, Beatriz
Dirigida por:
  1. Paloma Planells del Pozo Directora
  2. Elena María Planells del Pozo Director/a
  3. Jorge Molina López Director/a

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 18 de octubre de 2019

Tribunal:
  1. J.J. Hidalgo Arroquia Presidente
  2. Eva María Martínez Pérez Secretaria
  3. Alberto Adanero Velasco Vocal
  4. José Miguel Pérez Villares Vocal
  5. Mónica Miegimolle Herrero Vocal
Departamento:
  1. Especialidades Clínicas Odontológicas

Tipo: Tesis

Resumen

Introducción: Los patrones de alimentación en los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), a menudo, están gobernados por rechazo a la comida o preferencias para ciertos tipos de alimentos. Esto puede situarlos en riesgo de inadecuación nutricional y mayor susceptibilidad a alteraciones antropométricas. Existen múltiples estudios sobre el análisis del perfil nutricional o sobre la selectividad alimentaria en estos niños. Sin embargo, nunca se ha analizado desde un punto de vista multidisciplinar, donde nutrición, dieta y odontología se estudien en su conjunto. Objetivos: El objetivo principal de este estudio fue determinar la ingesta nutricional, antropometría, y el estado de salud bucal en una población de niños con TEA en comparación con una población de niños con desarrollo típico (DT). Evaluar y comparar los patrones de alimentación en ambas poblaciones y determinar el grado de inadecuación nutricional y estudiar su asociación con las alteraciones orales. Pacientes y Método: Estudio observacional y transversal de casos y controles. La muestra se compuso de 144 niños, 51 niños con TEA y 93 niños con DT. Se evaluaron parámetros antropométricos: mediante impedancia bioeléctrica multifrecuencia (TANITA). Se valoró la ingesta nutricional mediante recordatorio de 72 horas, obteniendo la ingesta cuantitativa a través del programa Nutriber, que posteriormente se comparó con el porcentaje DRI por género y edad. Se determinaron los grados de insuficiencia nutricional (Leve de 1-5 nutrientes, moderado 6-11 nutrientes, alto mayor a 12 nutrientes). Se estimó la frecuencia de consumo de alimentos (FFQ) con respecto a las recomendaciones propuestas por la SENC expresadas como porcentaje de participantes por debajo o por encima del número de raciones recomendado. El estudio de la conducta durante las comidas se determinó mediante un cuestionario BAMBIC proporcionado a los padres. El estado bucodental se evaluó por un odontólogo siguiendo los criterios de la OMS. Se evaluó el CAOD, cod, índice de higiene Sillnes and Loe, Índice Periodontal Comunitario, maloclusiones y bruxismo. Resultados: Los resultados de la presente Tesis Doctoral ponen de manifiesto una mayor presencia de bajo peso en el grupo de niños con TEA que en el grupo de niños con DT. Se estimó una ingesta de energía y carbohidratos dentro de la IDR para ambos grupos de estudio. Hubo un exceso de ingesta de proteínas, grasas y fibra en ambos grupos en comparación con la IDR. Los niños con TEA presentaron mayor inadecuación de ingesta para el Ca, Mg, Fe, Se con respecto a la IDR en comparación con los niños con DT. Hubo un 50 por ciento de los niños con TEA que presentaron inadecuación nutricional alta comparado con un 22 por ciento de niños normotípicos. Existió un consumo medio similar de frutas, verduras y legumbres en ambos grupos, sin embargo, el consumo de pescado fue mayor en el grupo experimental. El 92.6 por ciento del total presentaron un exceso de consumo de carnes magras, aves y huevos. Respecto al comportamiento durante las comidas, en los niños con TEA fue más disruptivo y presentaron una mayor selectividad y rechazo alimentario que los niños con DT. Estas diferencias fueron estadísticamente significativas. Derivado de los resultados de salud bucodental se observó que los niños con TEA presentaban una mayor prevalencia de patología periodontal, bruxismo y maloclusiones, siendo el índice de caries similar en ambos grupos. Estas diferencias fueron estadísticamente significativas. Los niños con TEA que presentaron un mayor rechazo a alimentos y variedad de alimentos limitada mostraron mayor presencia de maloclusión, índice periodontal alterado y bruxismo. Conclusiones: Según los resultados obtenidos, podemos afirmar que la repercusión oral de los patrones de alimentación y el estado nutricional en niños con TEA ayudará a los odontólogos a promover protocolos preventivos específicos para estos niños en aras a beneficiar su calidad de vida.