Estabilidad diagnosticada del trastorno bipolar

  1. LÓPEZ CASTROMAN, JORGE
Dirigida por:
  1. Enrique Baca García Director/a
  2. Ignacio Basurte Villamor Codirector

Universidad de defensa: Universidad Autónoma de Madrid

Fecha de defensa: 22 de febrero de 2008

Tribunal:
  1. Julio Vallejo Ruiloba Presidente/a
  2. Miguel Ángel Jiménez Arriero Secretario
  3. Philippe Courtet Vocal
  4. Miquel Casas Brugué Vocal
  5. Julio Sanjuán Arias Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

La estabilidad del diagnóstico en el tiempo representa la mejor prueba para validar diagnósticos psiquiátricos y sirve en gran medida para predecir el curso de un trastorno. El trastorno bipolar, cuya prevalencia se calcula en torno al 1-2% de la población, representa según la OMS la quinta causa de discapacidad entre los 15 y los 44 años. La intervención precoz con un tratamiento adecuado parece mejorar el pronóstico de este trastorno minimizando las consecuencias clínicas. En el caso del trastorno bipolar, pocas investigaciones han evaluado el impacto de la estabilidad diagnóstica, el cambio diagnóstico o las relaciones entre los distintos diagnósticos en su evolución. Predomina la utilización de la clasificación DSM-IV, y sólo dos autores analizan la estabilidad del trastorno bipolar utilizando criterios CIE-10 para la clasificación de los pacientes. Varios estudios han abordado la problemática de la estabilidad tras primeros episodios psicóticos. La estabilidad diagnóstica del trastorno bipolar encontrada en estos estudios ha sido moderada o alta. Sin embargo, estos resultados se encuentran limitados por el pequeño tamaño muestral, el número escaso de evaluaciones, y la corta duración de seguimiento observada en la mayoría de estos estudios. %&/El estudio realiza un análisis ecológico en múltiples escenarios clínicos (unidad de hospitalización, urgencias psiquiátricas y consultas ambulatorias) de la estabilidad diagnóstica del trastorno bipolar, según la CIE 10ª edición. Los objetivos del trabajo son: verificar la estabilidad del diagnóstico de trastorno bipolar en la práctica clínica, cuantificar la probabilidad de los cambios diagnósticos estudiando desde y hacia que diagnósticos se producen, y analizar los factores que intervienen.%&/Los dispositivos de Salud Mental de Madrid registran desde 1986 todas las visitas a unidades psiquiátricas en un registro nacional. Los datos de nuestro estudio se extraen del registro regional incluyendo todas las actuaciones psiquiátricas realizadas en el área de la Fundación Jiménez Díaz, que da cobertura sanitaria a unas 280000 personas, desde el uno de Enero de 1992 hasta el 31 de Diciembre de 2004. Se recogen por tanto datos de los pacientes de los Centros de Salud Mental de Arganzuela y Centro, y de los registros de urgencias y de la unidad de hospitalización de la Fundación Jiménez Díaz. Estos registros informatizados recogen el conjunto mínimo básico de datos (CMBD). Entre los pacientes mayores de 18 años que habían sido evaluados en al menos 10 ocasiones a lo largo del período de estudio, se seleccionó una submuestra de 1153 pacientes que habían recibido el diagnóstico de trastorno bipolar en al menos una evaluación. Hemos utilizado tres índices de estabilidad diagnóstica: la consistencia temporal (prospectiva, retrospectiva y mediante el coeficiente "kappa"); la constancia diagnóstica, considerando estables a los pacientes que al menos en un 75% de las evaluaciones recibieron el mismo diagnóstico; y por último intentamos evaluar la probabilidad de cambio diagnóstico mediante modelos de Markov. Estos modelos estadísticos permiten calcular la probabilidad de cambio desde un diagnóstico psiquiátrico hacia otro en posteriores evaluaciones. %&/Los resultados muestran una baja estabilidad del diagnóstico de trastorno bipolar de acuerdo con los tres índices utilizados y muy inferior a la hallada en estudios previos. El centro de atención, el número de visitas, el género y la edad muestran relación con la estabilidad del diagnóstico. La esquizofrenia y los trastornos afectivos no bipolares son los principales factores de confusión aunque los pacientes estables mantienen el diagnóstico de trastorno bipolar una vez establecido.