La forja de la ciudadanía andaluzaLa labor política de Plácido Fernández Viagas

  1. Villar Lama, María Dolores
Dirigida por:
  1. Manuel Moreno Alonso Director/a

Universidad de defensa: Universidad de Sevilla

Fecha de defensa: 01 de marzo de 2018

Tribunal:
  1. Juan Francisco Fuentes Aragonés Presidente
  2. José Leonardo Ruiz Sánchez Secretario/a
  3. Leandro Álvarez Rey Vocal
  4. Diego Caro Cancela Vocal
  5. Fernando Arcas Cubero Vocal

Tipo: Tesis

Teseo: 569940 DIALNET lock_openIdus editor

Resumen

El objeto de esta tesis es reconstruir el momento de la institucionalización del Primer Gobierno Preautonómico a través del estudio de la vida de Plácido Fernández Viagas, aunque el análisis y el relato de su vida nos acerquen al contexto histórico de la mayor parte de la España del s.XX. Fernández Viagas nació en 1924 y murió en 1982. Ineludiblemente, formarán parte de esta narración los grandes acontecimientos vividos por los españoles durante esos casi sesenta años de la historia de España, la II República, la dictadura franquista y la Transición. Esta investigación intentará, sobre todo, mostrar la importancia de la labor política de Plácido Fernández Viagas en la forja de la ciudadanía andaluza. No han existido ciudadanos andaluces hasta que se instituyó la Junta de Andalucía y, sobre todo, mientras no se aprobó el Estatuto de autonomía, aunque la ciudadanía de los andaluces se fundamente en la Constitución española. La narración de su trayectoria vital y de su participación en la forja de la ciudadanía andaluza es imprescindible si se quiere comprender la historia reciente de Andalucía. ¿Por qué considero que la biografía de Plácido Fernández Viagas es un vehículo apropiado para contar una parte de la historia de Andalucía? Porque ésta exige hacer una narración, buscar el argumento del conjunto de acciones que conformaron su vida. Y esta es una forma de evitar que la Historia se convierta en un conjunto de datos y estadísticas. Así lo pensó Julián Marías en un artículo que puede leerse en La España real y titulado “Memoria e imaginación”: la historia hay que narrarla, la Historia tiene que ser una narración del pasado. Los historiadores no pueden deshistorizar la historia, no pueden reducirla a datos estadísticos e interpretaciones economicistas, donde se despoja al hombre de su capacidad proyectiva, de su libertad, "de su posibilidad de sentirse "alguien" único e irreductible". Es por ello por lo que entiendo que la biografía, que inevitablemente exige una narración, una interpretación de los hechos, es una de las formas de acercarse a la historia. Una confluencia de relatos, de biografías de una época, podría ofrecernos una comprensión bastante adecuada de un periodo histórico. El objeto del primer capítulo es trazar el retrato de Plácido Fernández Viagas. Desde muy joven -fue juez a los 22 años- ejerce la judicatura con una idea de justicia que va más allá del Derecho y que sitúa en el terreno ético y político. De esta manera, su concepción del Derecho y su práctica judicial durante el franquismo le llevaron a constantes enfrentamientos con el régimen. El político y juez Plácido Fernández Viagas no puede separarse del hombre que fue, porque la vida pública de un hombre marcha al compás de su vida privada. Esta investigación está dedicada a descubrirlo en todas sus facetas, aunque sea la de político y presidente de la Junta de Andalucía su interés prioritario. Y esto significa conocerlo como hijo, hermano, padre, marido, amigo, alumno, compañero de trabajo, jefe, escritor, director de teatro, magistrado y camarada de partido. La actividad política de Plácido Fernández Viagas adquiere una mayor comprensión si se tienen en cuenta estos aspectos de su vida. En el segundo capítulo voy a comentar sus escritos, la mayoría, artículos que aparecieron en la prensa a partir de los últimos años de la década de los cincuenta y hasta una semana antes de su muerte. Colaboró en los periódicos canarios El Día, Diario de Avisos, La Tarde, y en el Diario de Cádiz, El Correo de Andalucía, Tierras del Sur y El Socialista. Asimismo, también escribió en revistas jurídicas, culturales y publicaciones socialistas de ámbito local. Por otra parte, analizaré sus planteamientos jurídicos a través de sus textos, ¿Qué es Justicia Democrática? y Togas para la libertad. Poco antes de su muerte, se publicó un libro titulado Los niños que perdieron la paz, compuesto por una selección de sus artículos. El tercero tendrá como finalidad estudiar el momento en el que Fernández Viagas se compromete políticamente: la Transición. Las ideas sobre este periodo histórico que el magistrado expone en sus artículos, también serán objeto de estudio. Intentaré demostrar que este compromiso político fue la consecuencia lógica del transcurrir de su vida privada. Su carácter, su sensibilidad social y su formación académica fueron las condiciones que le permitieron asumirlo. Un asunto familiar, además, acabó dándole el empujón definitivo. Dedicaré en exclusiva el siguiente capítulo a su actividad como senador, tanto en la Legislatura Constituyente como en la I Legislatura. El estudio de sus intervenciones, tanto en las comisiones de las que era miembro como en el Pleno del Senado, dará una viva idea de su ideario político. El capítulo quinto servirá de introducción a los dos siguientes, todos ellos dedicados en exclusiva a Andalucía. Son los capítulos esenciales de esta tesis. Este capítulo va a consistir en un repaso de la historia del andalucismo o regionalismo andaluz. La bibliografía sobre este tema es muy amplia, son innumerables los estudios que se han hecho, pero me parecía adecuado introducir la acción política de la Transición en Andalucía con un recorrido previo por la historia de las demandas autonomistas andaluzas. Al mismo tiempo, en la narración de esta lucha por la autonomía, trataré de insertar las ideas de Plácido Fernández Viagas sobre la cuestión. Uno de los asuntos fundamentales de este capítulo va a ser la comparación de las ideas de Blas Infante con las de Plácido. Éstas últimas recogidas tanto de sus artículos como de sus intervenciones públicas. El tema de la lucha por la ciudadanía andaluza es el objeto de estudio de los dos capítulos siguientes. En el primero me ocuparé del acontecer político andaluz desde que se celebran las primeras elecciones, el 15 de junio de 1977, hasta la constitución de la Junta, el 27 de mayo de 1978. Las circunstancias que llevaron a los socialistas a elegir a Plácido Fernández Viagas como presidente de esta nueva institución serán tratadas con especial interés. El segundo de estos dos capítulos, “Un paso más en la lucha por la ciudadanía”, es el más extenso de este trabajo, porque es un estudio muy exhaustivo del Primer Gobierno Preautonómico a través de la actividad de su presidente. Este seguimiento ha sido posible gracias a la documentación del Archivo General de Andalucía y las noticias que la prensa publicaba sobre su actividad y la de su gobierno. He utilizado la mayoría de estos documentos para intentar la reconstrucción de ese momento histórico. Asimismo, me han sido bastante útiles las entrevistas que he realizado a sus compañeros socialistas, adversarios políticos, periodistas y amigos. Por lo tanto, la aportación de esta tesis es que ofrece una narración del Primer Gobierno Preautonómico andaluz a través de la actividad política de su presidente. Aunque he separado los asuntos para llevar a cabo este capítulo, paro, las comisiones mixtas, la ponencia del estatuto, los viajes del presidente, el Pacto de Antequera…, siempre aparece la figura de Plácido Fernández Viagas como hilo conductor en la narración de los acontecimientos. El último capítulo está destinado a contar los tres últimos años de su vida: su vuelta al Senado, su entrada en el Consejo General del Poder Judicial y en el Tribunal Constitucional. Durante dos años desempeñó la magistratura en la Sala Segunda de este tribunal.