Concepción filosófica y política de la sociedad argentina de principios del siglo XXla irrupción de Ortega y Gasset. Análisis del impacto de su pensamiento filosófico

  1. BALLISTRIERI ECHETO, CARLOS ALBERTO
Dirigida por:
  1. Javier Zamora Bonilla Director

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 02 de noviembre de 2022

Tribunal:
  1. Jaime de Salas Ortueta Presidente
  2. Esmeralda Balaguer García Secretaria
  3. Ignacio Blanco Alfonso Vocal
  4. Azucena López Cobo Vocal
  5. Domingo Hernández Sánchez Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

La propuesta de investigación responde a un doble propósito: en primer lugar, analizar la concepción filosófica y política positivista reinante en la sociedad argentina durante las décadas finales del siglo XIX y los primeros años del siglo XX y, en segundo lugar, ver cómo la filosofía de Ortega y Gasset impactó en esa sociedad produciendo un conflicto entre ambas concepciones filosóficas. Este choque de ideas filosóficas que se extendió durante las décadas posteriores generó intensas reacciones de adhesión y fuertes rechazos; dio lugar a una literatura de introspección histórica que alcanzó la primera mitad de ese siglo. Se parte de admitir la insuficiencia de considerar las controversias actuales y desde la convicción que las claves se hallan en tiempos más lejanos. En este sentido, la investigación enfoca el período comprendido entre 1880 y 1930, décadas de prosperidad económica durante las cuales el positivismo tuvo gran ascendencia en las decisiones de las clases gobernantes argentinas. El factor económico fue predominante en esos tiempos. Pero el positivismo con su visión reduccionista de la realidad no tuvo en cuenta la integralidad del hombre, sino que, entendió el progreso humano como una cuestión esencialmente económica. La generación argentina de 1880 heredó su progresismo económico de la época aburguesada europea desarrollada entre 1840 y 1900, en que la filosofía fue dejada de lado y prevalecieron la física experimental, la biología, la precisión matemática y el pragmatismo económico. En consecuencia, el progreso decimonónico expresado en la importancia de los ferrocarriles y el crecimiento agroganadero aliados con el capital extranjero facilitó la fundación de pueblos, la construcción de puertos y la importación de maquinarias; simultáneamente se repartió la tierra y se desarrolló la colonización. Todo lo mencionado conformó un conjunto de factores que condujo a la popularización de la cultura. En otras palabras, la prosperidad económica fue insuficiente a la hora de hacer una República en serio, dado que los integrantes de la generación del 80, reduccionistas de obstinación mecánica y geométrica, se olvidaron del hombre. A comienzos del siglo XX el incipiente positivismo nacional vinculó el problema sociológico a la fisiología médica y psicológica. Sus principales exponentes fueron los médicos José María Ramos Mejía y José Ingenieros, de educación biologista, fisiológica y moral rigurosa, fijaron normas cientificistas para explicar los hechos históricos y las transformaciones sociales de los argentinos. Por entonces, en 1916 llegó por primera vez al país el filósofo español José Ortega y Gasset, formado intelectualmente en diversas universidades alemanas, con puntos de vista bien estructurados que fueron divulgados mediante publicaciones en periódicos de la época ¿posteriormente convertidos en libros¿ y conferencias dadas en diversos medios, entre ellos la Facultad de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires. La exposición de su visión filosófica puso en crisis a la hasta entonces vigente filosofía positivista y del mismo modo a sus adherentes locales. Como consecuencia de ello se generaron intensas reacciones, tanto de adhesión como de rechazo.