España - Italiala construcción de una identidad a través de los museos

  1. Lopez Muñoz, Jonatan Jair
Dirigida por:
  1. Beatriz Blasco Esquivias Directora

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 17 de diciembre de 2021

Tribunal:
  1. Estrella de Diego Otero Presidenta
  2. Sofía Diéguez Patao Secretaria
  3. Margarita Díaz-Andreu García Vocal
  4. David García López Vocal
  5. Mario Bevilacqua Vocal
Departamento:
  1. Historia del Arte

Tipo: Tesis

Resumen

En esta tesis doctoral se analizan los procesos de politización de la cultura en general y de los museos en particular durante el siglo XIX. Por medio del estudio de casos museísticos españoles e italianos, se profundiza en los métodos aplicados por el oficialismo. De este modo, se teoriza sobre los usos del museo y el valor de esta institución durante la centuria, teniendo en cuenta su estrecha relación con el Estado. Las ideologías de los nacionalismos surgidos en la época como motores para la creación de la nación permearon en la sociedad mediante las políticas culturales. El objetivo de estas era evidente: insuflar una identidad para la definición de los pueblos. Por un lado, España se valió de nuevos relatos históricos que promoviesen la definición de la identidad nacional. La creación de las provincias en 1833 comportó dotar a estas comunidades de nuevas historias o recuperar aquellas que habían sido ocultadas por el tiempo. Los museos, provinciales en su caso, observaron las narrativas a través de las lentes del particularismo. Primero se creó la región para después construir la nación. Sin embargo, con el avanzar de la centuria, algunas identidades presentadas e infundidas por la cultura y transmitidas por los museos, entre otros, pretendieron sobreponerse a la identidad nacional. Las exposiciones museísticas sirvieron para crear barreras culturales y establecer diferencias. Los sentimientos identitarios que existían en comunión con la españolidad evolucionaron hacia alternativas válidas. Por otro lado, Italia surgió como Estado unitario en 1861. Después de un largo proceso político y cultural denominado Risorgimento, el oficialismo se dedicó a nacionalizar las masas, es decir, crear narraciones lo suficientemente amplias y justificadas para que las múltiples identidades de los pueblos preunitarios tuviesen cabida en una única nacional. La construcción de la italianità monopolizó la producción artística y cultural de la época postunitaria. Turín, Florencia y Roma, capitales históricas del Reino italiano, fueron sedes de museos nacionales. El Estado portó consigo la cultura allí donde estableció la capital, pues fueron conscientes de que esta era la vía para su consolidación como Estado nacional. De este modo, las élites políticas y culturales se ocuparon de la creación de imponentes y simbólicos museos con los que la nacionalización iniciaba en sus nombres. El apelativo de nacional vinculaba al pueblo como su propietario, por lo que todos los italianos poseían un patrimonio histórico y artístico común. Después, la redefinición de los símbolos preexistentes fue otra de las labores que garantizaría la conformación de una identidad. Sin importar el alcance territorial y social de los museos, estos siempre han sido los lugares de las esencias nacionales. En el siglo XIX, época en la que se consolidaron las identidades nacionales, los museos fueron valiosos útiles que, bajo la simbolización política, llegaron a concebirse como templos de la patria. En su interior, las historias del pasado fueron alteradas lo suficiente, pero de manera imperceptible. La condición ritual y sagrada de los museos no daba lugar a cuestionamientos. Lo que colgaba en sus paredes y lo que contenían sus vitrinas no eran otras cosas sino las reliquias de la nación, las glorias de los antepasados, las expresiones del genio nacional. En síntesis, este estudio aporta una nueva reflexión sobre la dimensión política de los museos decimonónicos de España e Italia. Además, se ahonda en el entendimiento de los discursos culturales que produjeron los Estados y que transmitieron a través de estas instituciones. Mediante el análisis museológico de los casos propuestos, se reconstruye la hoja de ruta utilizada por las estructuras gubernamentales para la elaboración conceptual de la identidad. Asimismo, se arroja luz sobre la comprensión de las nociones históricas y culturales como bases de las narrativas sobre las que debía sustentarse la nación.