La globalización del sistema mundial de alimentos y sus dinámicas de cambio en las crisis de 1973 y 2007

  1. Cascante Hernández, Kattya María
unter der Leitung von:
  1. José Antonio Sanahuja Perales Doktorvater

Universität der Verteidigung: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 13 von März von 2019

Gericht:
  1. Paloma González del Miño Präsidentin
  2. Isaías Barreñada Bajo Sekretär
  3. Angeles Sánchez Díez Vocal
  4. Celia Fernández-Aller Vocal
  5. Esther Barbé Vocal
Fachbereiche:
  1. Relaciones Internacionales e Historia Global

Art: Dissertation

Zusammenfassung

Esta tesis estudia el sistema alimentario mundial y el impacto que ha tenido el fenómeno de la globalización sobre el proceso de producción y distribución de alimentos. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el mundo se producen suficientes alimentos. Sin embargo, su acceso, disponibilidad y adecuación son desiguales, de ahí que obesidad y desnutrición convivan no solamente en el mundo, también en las mismas regiones y dentro de los países. La hipótesis de partida es que el sistema alimentario actual, caracterizado por una producción inadecuada al tiempo que por su desigual acceso y distribución, es resultado del proceso de globalización. Por tanto, a mayor globalización (integración de la economía mundial) corresponden mayores problemas de acceso, distribución y adecuación alimentaria. Para verificar dicha hipótesis se estudian dos crisis alimentarias: la crisis de 1973 y la de 2007. Su comparación permite entender cuáles son los principales elementos del proceso de globalización que afectan al sistema alimentario y de qué manera lo hacen, es decir, cómo opera la variable independiente (la globalización) sobre el sistema alimentario (la variable dependiente). Una variable interviniente aparece como responsable del cambio en el sistema alimentario: el proceso de transnacionalización. Desde el materialismo histórico, este proceso se define como el traspaso de poder de las relaciones sociales a través y más allá de las fronteras nacionales (Risse-Kappen, 1995), lo que el autor Van der Pijl (1998) denomina la ¿socialización de mercado¿ a través de las relaciones transnacionales de producción. Frente a los nuevos factores de riesgo en el escenario global que entraña este proceso se definen nuevos marcos de seguridad y financiación que van condicionar no solo el ámbito multilateral, también en el ámbito nacional la soberanía propia de los Estados. Así, la securitización y la financiariación aparecen como variables intervinientes secundarias, consecuencia directa del proceso de transnacionalización. La primera actúa como una capacidad que puede llevar a proteger sectores de la economía internacional respecto de las fuerzas del mercado, y con ello movilizar recursos que también pueden incrementar el control, la información y garantías estatales e individuales sobre esas fuerzas o actores de mercado (Moller, 1996). La segunda opera como la importancia creciente de los mercados financieros, instituciones y élites financieras en el funcionamiento de la economía y sus instituciones de gobierno, tanto a nivel nacional como internacional (Epstein, 2005:3). La financiarización de la economía promueve el interés de los mercados financieros nacionales por integrarse en un mercado financiero global. La observación de las dos crisis permite, con la ayuda de la Teoría Crítica de las relaciones internacionales y de la economía política internacional, construir un modelo que explica cómo la interacción entre los principales elementos que definen el sistema alimentario transforman las fuerzas sociales, las formas de Estado y el orden mundial conformando, de acuerdo con la terminología neogramsciana, un ¿Bloque Histórico¿. De esa manera, a cada bloque histórico le corresponde un modelo diferente. La conclusión de la tesis es que el proceso de globalización de la estructura económica y financiera mundial, en tanto en cuanto debilita la capacidad de los Estados y de las organizaciones internacionales para regular el sistema mundial de alimentos, deja éste en manos de mercados y poderes financieros. Esto explica la aparición de un sistema alimentario ineficiente desde el punto de vista de la producción y la distribución, injusto desde el punto de vista del acceso equitativo a los alimentos, e inadecuado desde la perspectiva nutricional y de salud.